¿Quién lidera a la inteligencia artificial? El desafío que ningún CEO puede delegar

COLABORADOR INVITADO* MCC Francisco José Nasta Presidente ICF Mexico La sala del Consejo guarda silencio. Después de veinte minutos de discusión, el director de Estrategia rompe el empate. La recomendación del modelo de inteligencia artificial es adquirir la empresa. Nadie cuestiona el análisis. Durante semanas, el algoritmo procesó miles de variables: proyecciones financieras, comportamiento del mercado, riesgos regulatorios, movimientos de la competencia y escenarios macroeconómicos imposibles de analizar manualmente en tan poco tiempo. Entonces alguien formula la única pregunta que realmente importa. ¿Y quién asume la responsabilidad si la decisión resulta equivocada? La inteligencia artificial no levantó la mano. Porque nunca lo hará. Estamos entrando en una etapa en la que la ventaja competitiva ya no dependerá únicamente de quién tenga acceso a mejores algoritmos. La verdadera diferencia estará en la calidad del liderazgo que supervise esos algoritmos. De acuerdo con McKinsey, el 92% de las organizaciones planea aumentar su inversión en inteligencia artificial durante los próximos tres años. Sin embargo, apenas el 1% considera haber alcanzado un nivel de madurez suficiente para generar valor de manera consistente. La brecha ya no es tecnológica; es directiva. Durante décadas, los altos ejecutivos aprendieron a decidir con información incompleta, experiencia e intuición. Hoy enfrentan el desafío opuesto: abundancia de información, recomendaciones automatizadas y una velocidad de análisis que supera la capacidad humana para reflexionar. Paradójicamente, mientras más inteligente se vuelve la tecnología, más valioso se vuelve el juicio humano. La inteligencia artificial identifica patrones. No comprende el contexto político de una organización. Calcula probabilidades. No administra confianza entre inversionistas. Optimiza procesos. No construye cultura. Puede sugerir despidos, adquisiciones o cambios estratégicos, pero no convive con las consecuencias humanas, reputacionales y éticas de esas decisiones. Por ello, la gobernanza corporativa entra en una nueva etapa. El papel del Consejo ya no consiste únicamente en supervisar riesgos financieros, operativos o regulatorios. Ahora debe supervisar también cómo se toman las decisiones cuando parte del razonamiento proviene de sistemas inteligentes. La pregunta dejará de ser si una empresa utiliza inteligencia artificial. Muy pronto todas lo harán. La diferencia estará en la capacidad de sus líderes para cuestionar las recomendaciones del algoritmo cuando la realidad del negocio exija algo distinto. Ese tipo de liderazgo no se desarrolla aprendiendo a escribir mejores prompts. Se desarrolla fortaleciendo el pensamiento crítico, la capacidad de escuchar perspectivas distintas, la conciencia de los propios sesgos, la inteligencia emocional para gestionar la incertidumbre y el criterio para decidir cuando no existe una respuesta perfecta. Ahí es donde el coaching ejecutivo adquiere una relevancia distinta. Más que ofrecer respuestas, crea el espacio para que quienes toman las decisiones más importantes de una organización puedan pensar mejor, desafiar sus propias certezas y ampliar la calidad de su juicio antes de actuar. En un entorno donde la inteligencia artificial acelera las respuestas, el verdadero valor competitivo está en formular mejores preguntas. La historia empresarial demuestra que las tecnologías terminan democratizándose. Lo que permanece escaso es el liderazgo capaz de utilizarlas con criterio. La inteligencia artificial cambiará la velocidad con la que decidimos. Pero seguirá siendo el carácter de los líderes el que determine hacia dónde avanzan las organizaciones. Porque, al final, los algoritmos pueden recomendar una decisión. La responsabilidad de firmarla seguirá teniendo nombre y apellido.

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Resiliencia Organizacional: la clave para un futuro empresarial sostenible

por Geovana Ortega, Presidenta de ICF Capítulo México La capacidad de adaptación de los humanos frente a situaciones adversas, también conocida como resiliencia, es una herramienta poderosa de supervivencia para las personas.  En las empresas, a esta habilidad para resistir y adaptarse se le conoce como resiliencia organizacional y su implementación puede consolidar su sostenibilidad a largo plazo. Este concepto, va más allá de la  gestión de crisis que sólo se enfoca en reaccionar ante problemas inmediatos; la resiliencia organizacional implica prepararse de manera proactiva para los desafíos futuros, en aras de garantizar la supervivencia de la compañía y su competencia para prosperar de forma duradera. El liderazgo resiliente es un elemento clave de la resiliencia organizacional. Los líderes deben ser capaces de inspirar optimismo y sobre todo confianza promoviendo una cultura organizacional que valore la adaptabilidad y la innovación. En una organización con capacidad de adaptación se fomenta una cultura de aprendizaje continuo donde una equivocación es una oportunidad para mejorar. Así, la flexibilidad operativa permite que la empresa ajuste sus procesos y estructuras con rapidez. Beneficios de la resiliencia en las organizaciones Abrazar la resiliencia organizacional trae consigo una serie de beneficios tangibles como mayor adaptabilidad a las circunstancias cambiantes, mejor capacidad de resolución de problemas y el mantenimiento de un rendimiento sostenido durante las crisis. En el corto plazo, estas ventajas permiten que las empresas continúen operando eficazmente frente a la adversidad, y en el largo plazo se pueden notar los beneficios significativos. Uno de los impactos más importantes de la resiliencia organizacional es la sostenibilidad a largo plazo. Las empresas resilientes se caracterizan por sobrevivir a las crisis y además crear estructuras y estrategias que les permiten crecer y evolucionar continuamente. La capacidad de adaptarse a nuevas tecnologías, tendencias del mercado y cambios regulatorios asegura una estabilidad y crecimiento sostenidos en el tiempo. Otro beneficio clave es la mejora en la moral y retención de empleados. Los equipos que forman parte de una organización resiliente tienden a sentirse más comprometidos porque perciben que la empresa está preparada para apoyarlos en tiempos difíciles. Esto se traduce en un aumento del compromiso de los empleados y en una menor rotación que garantiza la continuidad de los proyectos y reduce costos.  Además, la resiliencia otorga a las empresas una ventaja competitiva. Aquellas que pueden adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones del mercado y superar desafíos inesperados se colocan en una mejor posición frente a sus competidores. Las organizaciones resilientes superan las crisis, aprenden de ellas y salen fortalecidas.  Su estabilidad  atrae a inversionistas y nuevos clientes y les permite ganar terreno en el mercado. Estrategias para promover la resiliencia Para que la resiliencia organizacional sea efectiva, es necesario implementar estrategias claras que promuevan esta capacidad dentro de la empresa. Una de las primeras acciones es el desarrollo de planes de contingencia. Sin un plan para abordar las eventualidades, cualquier crisis puede paralizar a la organización. Esta preparación permite a las organizaciones anticiparse a posibles crisis, diseñando respuestas específicas que minimicen el impacto de los imprevistos. Así, un riesgo se transforma en una oportunidad para demostrar fortaleza y eficiencia. Otra estrategia fundamental es la inversión en tecnología y formación. La tecnología puede ser un aliado poderoso en la gestión de crisis, pero para aprovecharla al máximo, los empleados deben estar capacitados. La formación continua prepara al equipo para manejar nuevas herramientas y refuerza la cultura de aprendizaje continuo. Además, la promoción de la colaboración y la comunicación es clave para que una empresa salga fortalecida de una crisis. En estas situaciones, es fundamental que todos los miembros de la organización trabajen en conjunto y que la información fluya de manera clara y rápida. Usar herramientas y procesos que fomenten la transparencia y la comunicación abierta permiten que los empleados se sientan informados y empoderados para tomar decisiones en momentos cruciales. En medio de la revolución de la inteligencia artificial la clave para asegurar la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo de una organización radica en su gente. Es fundamental atraer talento nuevo e implementar estrategias para mantenerlo sin olvidar a quienes ya son parte de la empresa. La resiliencia organizacional es un enfoque integral que busca la prosperidad, independientemente de las adversidades que puedan surgir. Esta  capacidad de adaptarse, aprender y evolucionar es una de las claves fundamentales para la sostenibilidad y el éxito a largo plazo en el mundo empresarial.

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Por qué hablar del coaching en el sector no lucrativo

Por Marcela Genis, VP de ICF Capítulo México En las últimas dos décadas, el coaching profesional ha ganado una presencia cada vez más sólida en el mundo corporativo. Las organizaciones reconocen su valor como una herramienta estratégica para el desarrollo de liderazgo y la gestión del cambio. También lo consideran clave para fortalecer el rendimiento individual y colectivo. Las empresas invierten en procesos de coaching ejecutivo para sus líderes, así como en programas de coaching organizacional. Esto les permitirá impulsar culturas más ágiles, colaborativas y centradas en el talento humano. Esta tendencia ha consolidado al coaching como una práctica esencial dentro del ecosistema empresarial. Especialmente en contextos de alta competitividad y transformación constante. Pero ¿qué pasa en esas instituciones sin fines de lucro o fundaciones que se dedican a servir a poblaciones vulnerables? Organizaciones que cuidan a otros, pero tienen poco acceso a espacios para cuidarse a sí mismas. Su foco está en el impacto social, no en invertir en desarrollo organizacional. ¿Será una paradoja? Muchas ONGs valoran el desarrollo de sus líderes, pero no tienen presupuesto para ello. Es necesario cambiar esta percepción. ¿Qué caracteriza al liderazgo en el sector social? Las organizaciones sin fines de lucro enfrentan los mismos problemas que las corporaciones con fines de lucro, como la preocupación por reclutar y retener el mejor personal, y mantener sus estados financieros en números negro. Pero veamos algunas dificultades adicionales que se les presenta para ejecutar tareas y atraer empleados. ¿Es diferente hacer coaching en el sector no lucrativo? Sí, en algunos aspectos clave: Pero no en los fundamentos: El valor del coaching en este contexto ¿Qué nos llevamos como coaches? Como coaches aprendemos a trabajar con propósito, adaptabilidad y humildad, al ampliar nuestra mirada sobre el impacto del coaching más allá del mundo empresarial y del desarrollo personal. Como ICF México, fortalecemos nuestra responsabilidad social como comunidad. En ICF México contamos con programas de Voluntariado para proveer este apoyo a

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Tres desafíos que enfrentan los líderes empresariales

por Geovana Ortega Presidenta de ICF Capítulo México En el vertiginoso mundo empresarial actual, los líderes enfrentamos una serie de desafíos complejos que ponen a prueba nuestra capacidad para adaptarnos, innovar y guiar a nuestros equipos hacia el éxito. Abordar estos retos requiere una combinación de autoconciencia, iniciativa y resiliencia, cualidades que como líderes podemos cultivar y fomentar en nuestros equipos. Exploremos estos tres desafíos en profundidad con el objetivo de proporcionar una guía inspiradora y práctica para los líderes empresariales de hoy. Primer desafío. Un entorno desfavorable para la diversidad Supera los esquemas tradicionales En muchas organizaciones, los esquemas tradicionales de liderazgo y gestión han sido la norma durante décadas. Estos esquemas a menudo perpetúan estructuras jerárquicas y prácticas laborales que no favorecen la pluralidad. En algunas empresas se sigue valorando más la experiencia basada en años trabajados que las competencias y habilidades reales de los empleados. Este enfoque puede impedir que personas diversas, con perspectivas frescas e innovadoras, accedan a roles de liderazgo. Algunas compañías de tecnología en Estados Unidos en los años 90 tenían una cultura rígida y monolítica que no reflejaba la diversidad del mercado global. Fue necesario un cambio de liderazgo y una revisión completa de sus prácticas para integrar una mayor diversidad en todos los niveles. Este cambio revitalizó la cultura corporativa y llevó a mejores resultados comerciales. Para superar estos esquemas tradicionales, es esencial que cuestionen y revisen las prácticas establecidas así como fomentar un ambiente donde se valoren y celebren diferentes puntos de vista para impulsar la innovación y la competitividad. Ten autoconciencia de las emociones y los patrones culturales Los patrones culturales a menudo crean tendencias que son difíciles de identificar y superar. El sesgo inconsciente puede influir en las decisiones de contratación y promoción, favoreciendo a ciertos grupos sobre otros. Estos modelos pueden ser difíciles de reconocer, ya que están profundamente arraigados en nuestras percepciones y emociones. Algunas empresas de tecnología multinacionales estadounidenses han implementado programas de capacitación en sesgo inconsciente para sus empleados. Estos programas les ayudan a reconocer y mitigar sus tendencias, lo que ha llevado a una mayor inclusión y diversidad. Para abordar estas predisposiciones imperceptibles, es crucial que los líderes empresariales inviertan en formación y desarrollo personal que ayude a identificar y enfrentar estos sesgos. Promover una cultura de autoconciencia y apertura puede transformar significativamente la dinámica. Combina datos cuantitativos y cualitativos La lógica empresarial a menudo se basa en datos y métricas que solo muestran lo visible y cuantificable, dejando de lado aspectos cualitativos esenciales como la inclusión y la satisfacción del empleado. Tomemos el caso de una cadena internacional de cafeterías que midió la satisfacción del cliente y la productividad de sus trabajadores, sin considerar inicialmente la importancia de un entorno de trabajo inclusivo. Fue necesario un incidente de discriminación racial para que se dieran cuenta de la necesidad de abordar estos aspectos cualitativos, lo que resultó en una capacitación masiva en diversidad e inclusión. Para superar este desafío, los líderes deben adoptar un enfoque holístico que combine datos cuantitativos y cualitativos. Al hacerlo, pueden obtener una visión más completa y equilibrada de la salud y el rendimiento de su organización. Segundo desafío. Poco o nulo reconocimiento del liderazgo personal para hacerse cargo y propiciar cambios favorables Sé un líder proactivo Muchas veces, en el entorno empresarial, se espera que otros tomen la iniciativa para realizar los cambios deseados. Esta actitud pasiva puede ser perjudicial, ya que retrasa el progreso y limita el potencial de innovación y mejora continua. El liderazgo proactivo no solo ha revolucionado el mercado, sino que también ha inspirado a otros a seguir su modelo. Para enfrentar este desafío, los líderes deben cultivar un sentido de responsabilidad y empoderamiento personal. Tomar la iniciativa y liderar con el ejemplo puede crear una cultura de acción y dinamismo en toda la organización. Confía en las soluciones, no te estanques en los problemas Es común encontrar un enfoque en las quejas en lugar de en las soluciones y la situación deseada. Esta visión negativa puede estancar el progreso y desmotivar a los equipos. Para superarlo, los líderes deben inspirar a su personal a centrarse en soluciones y resultados positivos. Fomentar una mentalidad de crecimiento y posibilidades puede transformar la dinámica de trabajo y llevar a resultados sobresalientes. La falta de compromiso es otro gran obstáculo, a menudo impulsada por el miedo a enfrentar desafíos y la resistencia al cambio. Este temor puede paralizar a los líderes y equipos, impidiendo el crecimiento y la innovación. Para enfrentar la falta de responsabilidad, los líderes deben fomentar una cultura de valentía y determinación. Apoyar a los empleados para que enfrenten los desafíos con confianza y perseverancia puede llevar a logros extraordinarios. Valora y escucha las diversas voces En algunas organizaciones, el poder se utiliza como herramienta para imponer puntos de vista en lugar de fomentar un diálogo constructivo y colaborativo. Esta dinámica puede crear un ambiente de trabajo tóxico y limitar la creatividad y la innovación. Para superar este desafío y revitalizar la organización, los líderes deben usar su poder para empoderar a otros y fomentar una cultura de colaboración y respeto mutuo. Esto puede crear un ambiente de trabajo más positivo y productivo, donde todas las voces son escuchadas y valoradas. Tercer desafío. La incertidumbre Desarrolla tu capacidad de adaptación La incertidumbre es una constante en el mundo empresarial, especialmente debido a los cambios en el entorno que están fuera de nuestro control. Estos cambios pueden ser económicos, tecnológicos o sociales, y pueden impactar significativamente a las organizaciones. Recordemos la crisis financiera de 2008, que tuvo un impacto global en muchas industrias. Las empresas que lograron adaptarse y sobrevivir fueron aquellas que tenían líderes capaces de navegar en la incertidumbre, aquellos líderes que  tomaron decisiones rápidas y efectivas que ayudaron a sus compañías a salir fortalecidas de la crisis. Para enfrentar la vacilación, los líderes deben desarrollar la capacidad de adaptación y resiliencia. Estar preparados para cambios inesperados y mantener una actitud flexible puede

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Mentalidad transformadora: El poder de los cambios cotidianos

por Geovana Ortega Presidenta de ICF Capítulo México Como coach profesional he aprendido y experimentado que las grandes transformaciones no son eventos aislados o instantáneos, sino un resultado acumulativo de pequeñas acciones y hábitos diarios. En un mundo empresarial donde la presión por los resultados a corto plazo a menudo eclipsa la importancia de los procesos y las prácticas sostenibles, es crucial recordar que el cambio real y duradero se construye día a día. Es por eso que me gustaría compartir con ustedes algunas reflexiones útiles sobre cómo gestionar grandes cambios diariamente en su vida profesional y personal. La base del éxito está en los hábitos y las pequeñas acciones  El éxito empresarial no se trata de golpes de suerte o movimientos audaces repentinos. Más bien, se trata de la consistencia en las acciones diarias y los hábitos que alimentan el progreso constante. Pensemos  en las empresas de tecnología multinacionales fundadas a finales de los años noventa: su ascenso meteórico en las últimas dos décadas a la cima del éxito no se debió a una sola estrategia genial, sino a una serie de decisiones diarias bien pensadas y ejecutadas. Algunas empresas de tecnología y servicios en línea tienen un enfoque obsesivo en satisfacer las necesidades del cliente en cada pequeña acción de la empresa, desde la facilidad de navegación en el sitio web hasta la velocidad de entrega de los productos. Esta mentalidad centrada en el cliente no se desarrolló de la noche a la mañana, sino a través de la atención constante a los detalles y la mejora continua en cada aspecto del negocio. Del mismo modo, la construcción de hábitos personales sólidos, como la gestión eficiente del tiempo o el desarrollo de habilidades de liderazgo, requiere un compromiso diario. Los líderes empresariales que entienden la importancia de cultivar estas rutinas están mejor posicionados para enfrentar los desafíos con confianza y resiliencia a largo plazo. La felicidad como proceso, no como destino En el mundo corporativo, es fácil caer en la trampa de perseguir constantemente objetivos futuros en busca de la felicidad y la realización. Sin embargo, la verdadera felicidad no es un destino al que se llega una vez que se alcanzan ciertos hitos, sino un proceso continuo que se encuentra en el viaje mismo. Considera la posibilidad de que como CEO de tu empresa tu filosofía de negocio se pueda centrar en la idea de ofrecer felicidad tanto a los clientes como a los empleados. Ser consciente que la felicidad no es solo un resultado de las circunstancias externas, sino una elección consciente de encontrar alegría y propósito en el trabajo diario, es una elección que podemos hacer cada mañana para comunicarnos con nuestro entorno.  Al priorizar la cultura organizacional y el bienestar de sus empleados, muchas empresas alcanzan el éxito financiero y se convierten en referentes de que la felicidad en el lugar de trabajo puede impulsar el rendimiento y la innovación. Este enfoque en el proceso de construcción de una cultura positiva y enriquecedora demuestra que la verdadera satisfacción proviene de la experiencia constante de disfrutar el trabajo cotidiano. El fundamento de grandes cambios está en la mejora continua en las pequeñas cosas En un mundo donde la presión por la innovación y el crecimiento rápido pueden ser abrumadoras, es fácil subestimar el poder transformador de las mejoras incrementales en las áreas aparentemente pequeñas. Sin embargo, son estas mejoras continuas las que forman el tejido conectivo de los grandes cambios y los éxitos resonantes. Tomemos como ejemplo el sistema de producción Lean que utilizan algunas empresas automotrices. Este consiste en que en lugar de buscar revolucionar todo el proceso de fabricación de automóviles, se centran en identificar y eliminar desperdicios en cada etapa del proceso, desde la cadena de suministro hasta la producción y la distribución. Esta mentalidad ha inspirado una revolución en la forma en que se gestionan las operaciones en diversas industrias. Al enfocarse en optimizar cada pequeño aspecto del negocio, el sector automotriz ha demostrado que la excelencia se logra no a través de cambios dramáticos, sino a través de un compromiso constante con la mejora y la eficiencia. Es así como perseverar en las transformaciones de las cosas pequeñas se convierte en la base de los grandes cambios y éxitos rotundos.  Empoderando el cambio a través de la mentalidad transformadora La mentalidad transformadora no se trata solo de alcanzar objetivos ambiciosos, sino de abrazar el proceso de crecimiento continuo y la mejora personal y organizacional. Al reconocer el poder de las pequeñas acciones y hábitos diarios, ustedes como líderes empresariales pueden abrir el camino hacia cambios significativos y duraderos en sus organizaciones. Les invito a adoptar una mentalidad transformadora en su enfoque hacia el cambio y la innovación. Celebren cada pequeña victoria en el camino hacia sus metas, reconociendo que la felicidad y el éxito no son destinos finales, sino un viaje constante de aprendizaje y crecimiento. Recuerden siempre que los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones, y que el verdadero poder reside en su capacidad para comprometerse con la mejora continua. Cada amanecer es un nuevo día lleno de posibilidades renovadoras.

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